Hoy empiezo con una pregunta: ¿Vos sabías desde siempre a lo que te querias dedicar? Me refiero a si ya desde pequeño, sentías ese llamado de la vocación, porque yo sí que lo sentí y desde bastante chica, en mi adolescencia tomé decisiones en función del mismo, y elegí la facultad que me acogería en los proximos años.
Y bueno, le erré :| . ¡¡¡Resultó que no era ni cerca a la fantasía en mi cabeza!!! Igualmente se puede decir que corrí con cierta suerte, al darme cuenta de ello en dos años, podría haber sido peor, creanme.
Les cuento mi caso: Siempre soñe con ser medico, a los diez años ya hablaba de eso y cursé toda la secundaria con ese propósito, guió la orientación del bachillerato, las series de tv que miré, hasta las cosas que deje de hacer, etc. Fue entonces que, cursando segundo año de Facultad de Medicina, concentrada leyendo el recorrido del paquete vasculo-nervioso del brazo, me pregunte de repente: ¿Realmente me importa por donde pasa el paquete vasculo-nervioso del brazo? y seguidamente surgio la respuesta de mi interior: ¡¡Qué mierda me importa por donde pasa el paquete-vasculo nervioso del brazo!! Y así fue, como en ese momento de profunda iluminación, nunca llegue a disecar la mano y decidi dejar la carrera de Doctor en Medicina. Les decía que fui afortunada, porque supe de un traumatologo que años después de estar ejerciendo se dio cuenta de que realmente la medicina no era de su agrado, tampoco la traumatología. Yo se que hay muchos trabajos que uno puede hacer porque lo necesita, pero imaginense prepararse, en promedio, 10 años para algo que finalmente no ti piace, eso si que es duro!!! por no decir hasta triste!!!!
En fin, todo esto para llegar a compartir con ustedes, lo siguiente: realmente creo que es muy dificil saber cual será el destino de las 8hs diarias laborales en nuestra adultez, dificil saberlo en la niñez, donde todo es fantasía e imaginación, y jugamos a ser astronautas, cantantes y demas, como bien lo relataba aquella canción de Nubeluz (Yo quiero ser!!!), y dificil saberlo en la adolescencia donde todo es confusión y conflicto. Como siempre, aclaro que siempre estan aquellas personas que si lo saben, y sí están en lo cierto, pero por lo que hace a mi experiencia, (que tampoco digo que sea tanta) son pocos los afortunados.
Es como que de algun modo, la necesidad de decidir se impone, por las instituciones educativas, por los padres, por nosotros mismos. Pero el punto es que capaz es mucho apuro, para algo tan importante, nose, eso es lo al menos lo que a mi me parece. Creo que salimos del liceo sin saber casi nada del mundo, y eso esta bien porque quien va a saber mucho con 18 años???!!!, pero el tema es que, supuestamente sí tenemos que saber que queremos hacer del resto de nuestra vida!!! No se a ustedes, a mi no deja de sonarme contradictorio.
Busquen entre sus allegados, ¿cuántos hay que empezaron una carrera y la dejaron a medias, otros que hicieron una cosa para despues nunca ejercer e incluso empezar una nueva carrera a los 40? Yo conozco varios casos, más alla del propio claro esta; y eso me lleva a plantear con humildad ante todo, sino sera mejor que antes de arrancar como un descornado a ver en que facultad vas a dejar los proximos 5 o 6 años de tu vida, te tomes un tiempo para tomar en cuenta lo que realmente te interesa.
No digo que pases un año sabático parasitando en tu casa, buscate un laburito o algo para hacer, un curso corto de algo que te guste pero dedicate a explorar en vos y con los tuyos cuales son tus horizontes, antes de salir en febrero después de rendir física de 6º , a buscar la partida de nacimiento para apuntarte a la universidad o lo que sea. Porque no creo que sea muy válido eso de que hay que hacer algo y después se ve, si no es lo dejás?, y para qué? ¿Cuál es el apuro? ¿En tanto puede cambiar la cosa tomarse un respiro de la internación educativa en la que venimos desde el kinder? ¿Al final todo esto no resulta en un cierto desperdicio de tiempo, recursos y dinero? Y si hay padres en el público, si se me permite la sugerencia, tomen un minuto para reflexionar acerca de si es tan urgente esta definición. Piensen si no valdría más la pena una decisión tomada con mas reflexión y conciencia. Lo dejo a consideración de cada uno, como debe ser.
Para mi, la historia terminó en que me volví en noviembre al interior; a la casa de mis padres, le comunique en primera instancia a mi madre, con toda la alegría de los ingenuos, mi epifanía de la que me sentía tan orgullosa: que por ende ya habia dejado la Facultad de Medicina, y termine la frase con un descuidado: "¿No te diste cuenta de que traía un bolso re grande para un fin de semana?!!!!" Buenas resultaron las coronarias de mi madre, que no infartó en aquel momento. Yo, con menos tacto que un mamut, le largué todo con una liviandad propia de mis 19 años. Digamos que apaciguó la cosa, que en el transcurso de ese año habia tomado contacto con la psicología y se había despertado en mi esa fascinación por lidiar con los problemas ajenos!! Al siguiente año me inscribí en dicha facultad y el resto es sangre, sudor y lágrimas, además de lentes y calambres por estar sentada en el piso a lo indio en los teóricos por falta de espacio.
sábado, 29 de mayo de 2010
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