miércoles, 23 de febrero de 2011

El reencuentro con el teclado.

Es asi; la vida va a las corridas, quiera una o no. Cuando quise acordar mi ultima publicación era del año pasado. Estos primeros meses del 2011, pasaron como coche de formula uno, ni los sentí. Estuve realmente muuuuuuy complicada de horarios, es que en los avartares de mi ejercicio profesional, me decidi a lanzarme con lo que siempre quise hacer y dedicarme a full a eso, con los pacientes me refiero. El ejercicio independiente. Claro está que el dejar mi trabajo como empleada, la seguridad de un sueldo fijo y la incertidumbre del ejercicio privado, me tenia un tanto cagada hasta las patas, hablando mal y pronto, como siempre se disculpa mi mamá cada vez que dice una "mala palabra".

Entonces la vida que siempre te pone a prueba, me tomo examen en cuanto a mis convicciones. Es asi que a la semana de dejar mi trabajo para seguir mi vocación me llaman de una reconocida empresa de Zonamerica para ofrecerme un cargo en RRHH (Otra veeeezzzz!!!!!). Un contrato a termino, tres meses, y entonces me achuché, y acepte por tres meses de estabilidad financiera.
Un engaño, pense que iba a poder, (yo siempre lo pienso, cuac!) con 9 horas de laburo, más el viaje, más los pacientes. Conclusión, mi gata no me reconocía, mi novio se quejaba de que andaba como un zombie, lo cual era verdad, y además despues de un tiempo, me di cuenta que continuar era hacerme trampa al solitario. Si no tenía disponibilidad horaria, nunca iba a poder tomar más pacientes, y quedarme era solo retrasar lo que yo quería, y entonces por que retrasarlo?????

Entonces renuncié, otra vez. Con la comprobación una vez más de que rrhh no es lo mio, y que si no me meto en el baile nunca voy a bailar. Y aquí estoy, compartiendo lo que fueron dos meses de interrogación en cuanto a mi futuro cercano, y bueno. Algunos me dijeron que soy valiente, otros que estoy loca. Lo único que se es que yo estoy contenta. Y bueno, eso para mi fue reencontrarme con lo que quiero hacer y ser, terapeuta, y este fue mi reencuentro con el teclado.